EN VIVO
Tesla convierte un Roadster en un espectáculo de propulsores y succión•Kast y Paz firman cinco acuerdos y reabren el canal bilateral tras 71 años•Industria manufacturera en Colombia cae 3,7% y agrava el freno productivo•Colombia abre su embajada en Jerusalén y consolida su giro diplomático con Israel•Tarazona acusa a Petro y Maduro por el asesinato de Miguel Uribe Turbay•Chile marca superávit comercial récord y la minería vuelve a tirar de las exportaciones•Carora queda a oscuras por transformadores colapsados y expone el derrumbe del servicio eléctrico•Cae la aprobación de Fujimori por la economía, la inseguridad y el recelo a EE.UU.•Volvo Fashion Week México adelanta la temporada 2027 con artesanía, sastrería y color•Alemania revela que 87,3% de los prófugos buscados no tiene ciudadanía alemana exclusiva•Tesla convierte un Roadster en un espectáculo de propulsores y succión•Kast y Paz firman cinco acuerdos y reabren el canal bilateral tras 71 años•Industria manufacturera en Colombia cae 3,7% y agrava el freno productivo•Colombia abre su embajada en Jerusalén y consolida su giro diplomático con Israel•Tarazona acusa a Petro y Maduro por el asesinato de Miguel Uribe Turbay•Chile marca superávit comercial récord y la minería vuelve a tirar de las exportaciones•Carora queda a oscuras por transformadores colapsados y expone el derrumbe del servicio eléctrico•Cae la aprobación de Fujimori por la economía, la inseguridad y el recelo a EE.UU.•Volvo Fashion Week México adelanta la temporada 2027 con artesanía, sastrería y color•Alemania revela que 87,3% de los prófugos buscados no tiene ciudadanía alemana exclusiva•
Pulso Global.
MUNDOEEUULATAMECONOMÍACIENCIACULTURAANÁLISISsábado 17 de octubre de 2026
Pulso Global.
Secciones
El medio
Latam · CABLE

Lula prohíbe las apuestas en línea y abre una pulseada por un mercado que ya pagó R$ 2.550 millones

El presidente brasileño firmó una medida provisoria contra las bets y los juegos en línea. El sector deja de operar, pero la decisión necesita al Congreso y ya recibe una ofensiva de Flávio Bolsonaro.
Imagen generada con IA
domingo 27 de septiembre de 2026 · 00:28 UTC

Confirmado. Lula defendió en San Pablo la prohibición de las apuestas deportivas y los juegos en línea.

El presidente habló en un acto de campaña en São Miguel Paulista. Allí dijo que tomó una «actitud drástica» por el endeudamiento de personas pobres. También afirmó que el juego se volvió una «desgracia» para esa población.

La medida provisoria prohíbe la explotación, oferta, intermediación y publicidad de las bets. También alcanza a las apuestas de cuota fija y a los juegos en línea, en ámbitos físicos y virtuales.

Desde la publicación de la medida, las plataformas no pueden recibir nuevos depósitos. Los usuarios tienen plazo hasta las 23.59 del 5 de octubre para retirar sus fondos. A partir del 6 de octubre, los sitios y aplicaciones salen de funcionamiento.

El gobierno brasileño había concedido 85 autorizaciones para la explotación de apuestas de cuota fija. Cada empresa pagó R$ 30 millones por su permiso. En conjunto, las operadoras desembolsaron R$ 2.550 millones.

La extinción de las autorizaciones responde a razones de interés público. Además, no genera derecho a indemnizaciones por ganancias no percibidas, inversiones realizadas ni expectativas de continuidad.

Las empresas tienen hasta el 5 de octubre para retirar publicidad y materiales de patrocinio. La prohibición alcanza a patrocinadoras de clubes de fútbol y redes de televisión.

Flávio Bolsonaro cuestionó el anuncio y lo llamó «estafa electoral». Según el senador, el gobierno reglamentó el mercado, otorgó licencias y recaudó cerca de R$ 20.000 millones en impuestos.

La medida provisoria requiere aprobación del Congreso en 120 días. Si no avanza, las apuestas podrían volver. El costo político y regulatorio ya quedó sobre la mesa.

La discusión muestra un punto central: el Estado brasileño primero habilitó un negocio, lo gravó y ahora lo apaga por decreto. Para el contribuyente y para la seguridad jurídica, el vaivén pesa más que el discurso.

También queda otro mensaje. Cuando el aparato estatal cambia las reglas así, la factura la pagan empresas, trabajadores y usuarios. El libre mercado necesita reglas estables, no volantazos de campaña.

Más de Latam