GUATEMALA (Pulso) — Confirmado. La Asociación Guatemalteca de Exportadores (AGEXPORT) lanzó la estrategia «Made in Guatemala». Busca posicionar la oferta del país en más de 140 mercados internacionales.
La meta inmediata es clara: crecer 5% en las exportaciones durante el primer año. El plan de fondo es mayor. AGEXPORT busca elevar el ritmo de crecimiento histórico, de 4% anual sostenido por más de una década, hacia un 7% sostenible en un plan de diez años.
Las cifras del salto son concretas. Desde exportaciones cercanas a USD 19.000 millones, una trayectoria acelerada permitiría llegar a unos USD 35.000 millones. Con el ritmo actual del 4%, el techo rondaría los USD 27.000 millones. La diferencia: unos USD 7.000 millones adicionales acumulados, según Amador Carballido, director general de AGEXPORT.
La estrategia combina una narrativa de marca, la plataforma madeinguatemala.gt y un nuevo sitio institucional orientado a compradores extranjeros. Francisco Ralda, presidente de la junta directiva, dijo que el reto ya no es solo abrir mercados, sino que el mundo reconozca la capacidad exportadora guatemalteca.
Carballido señaló que las políticas recientes de Estados Unidos refuerzan la necesidad de diversificar destinos. Entre los mercados prioritarios mencionó República Dominicana, el resto del Caribe, Sudamérica y Canadá. José Valladares, de la junta general de AGEXPORT, vinculó la apuesta con compradores internacionales que buscan proveedores fuera de Asia y demandan producción más rápida.
Javier Castillo, del Comité de Posicionamiento e Imagen Internacional, insistió en que no se inventa una promesa: «Somos empresas que cumplen, innovan, generan soluciones y construyen relaciones de largo plazo», afirmó.
El mensaje de fondo es empresarial, no estatal. Es el sector privado guatemalteco, no un ministerio, el que fija la meta, financia la marca y asume el riesgo de competir en mercados más exigentes. En un contexto de reordenamiento comercial global por decisiones de Washington, la apuesta por diversificar clientes —sin depender de un solo bloque— es la respuesta lógica de quien vive de vender afuera y no de subsidios.



