COLOMBIA (Pulso) — Un trabajador colombiano necesita 98 jornadas laborales para reunir el dinero de un iPhone 17 Pro. Así lo confirma un ranking elaborado con datos de salarios de Deutsche Bank, difundido por Visual Capitalist.
En el extremo opuesto están Luxemburgo y Suiza. Allí bastan tres días de trabajo. Estados Unidos, Bélgica, Dinamarca, Países Bajos y Noruega requieren cuatro jornadas.
En América Latina, Chile lidera con 32 días. Brasil sigue con 77. Colombia cierra el podio regional con 98. Un colombiano trabaja 66 días más que un chileno para el mismo teléfono.
La comparación con mercados emergentes también golpea. Turquía registra 89 días. Vietnam necesita 99. Filipinas, 101. Malasia y Tailandia están mejor, con 45 y 61 días.
India ocupa el peor lugar del listado, con 160 jornadas. Eso equivale a 157 días más que un trabajador suizo o luxemburgués.
Según el documento, la comparación toma salarios promedio de cada mercado. Permite medir cuánto pesa un producto de alta gama frente al ingreso laboral real.
El contraste es elocuente. Mientras economías con mercados abiertos y baja carga regulatoria resuelven la compra en pocos días, Colombia queda cerca del podio de las peores cifras del mundo, apenas superada por Vietnam, Filipinas e India.
El dato expone algo más que el precio de un teléfono: el poder de compra real del salario colombiano frente a economías con mayor libertad de mercado, como Chile. La brecha no se cierra con subsidios ni controles de precios, sino con crecimiento, inversión y estabilidad jurídica que atraigan capital y eleven el ingreso disponible del trabajador. Mientras eso no ocurra, el costo de cualquier bien importado seguirá pesando más en el bolsillo colombiano que en el de sus vecinos regionales.



