ARGENTINA (Pulso) — Guillermo Barros Schelotto volvió al Monumental como técnico de Vélez Sarsfield. Fue abucheado. Su equipo cayó 0-2. Y terminó 2-2.
En conferencia de prensa, el DT no buscó eufemismos. «El rival tiene mucha jerarquía: gastaron 80 o 90 millones de dólares y nosotros nada», afirmó según la fuente.
El partido correspondió al Torneo Clausura 2026.
Barros Schelotto sostuvo que el equipo mantuvo la misma línea los 90 minutos. «En ningún momento hubo un dominador», dijo. Señaló que River manejó más la pelota en el primer tiempo, pero en zona defensiva.
El entretiempo fue clave, según el técnico. «Teníamos que dedicarnos a jugar», indicó. Agregó que el equipo buscó el descuento «a través del juego y no desde la lucha».
Destacó al mediocampista chileno Diego Valdés, ingresado en el segundo tiempo. «Genera calma, pausa y le da mucho fútbol al equipo», lo definió.
Vélez salió con dos jugadores de 17 años desde el inicio. «Estamos muy contentos con todos, con los jóvenes y los grandes», completó el DT.
Sobre el resultado, fue preciso: «No es una victoria, pero es confortante». Aclaró que el objetivo era ganar.
Hubo tensión en la rueda de prensa. Un periodista le recordó que ganó solo cinco de 21 enfrentamientos ante River y le preguntó qué sentía antes de enfrentarlos. Barros Schelotto respondió con un lacónico «nada».
Antes de cerrar, abrió la puerta al mercado. Confirmó conversaciones para sumar jugadores antes del 2 de septiembre.
El dato de los 80 o 90 millones de dólares gastados por River resume el ángulo real de la noche: un club sin inversión significativa arrancó un punto en la cancha del favorito. Eso no es solo resultado deportivo. Es un argumento sobre cómo se construye con lo que hay, sin depender del gasto estatal ni de chequeras ajenas. El libre mercado del fútbol, en su versión más cruda, habló en el Monumental.



