CHILE (Pulso) — La Fiscalía de Chile formalizó este lunes, en ausencia, a dos ciudadanos venezolanos. Los cargos: blanqueo de capitales vinculado al Tren de Aragua.
Los imputados son Marcos de Jesús Reyes Acosta y Willasander Tejedor Ruiz. Según el expediente, Reyes Acosta sería accionista y único dueño de una empresa fachada. Tejedor Ruiz habría actuado como testaferro de la organización.
Ambos están detenidos en Estados Unidos. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) los arrestó tras detectar la alerta internacional emitida por Chile vía Interpol.
El fiscal Bugueño confirmó el avance: «El tribunal de garantía dio lugar a la primera parte de este proceso en donde dio por acreditados los antecedentes fundantes para la participación de los imputados, así como la existencia de los delitos y la necesidad de pedir esta extradición».
Según las autoridades, la red habría sacado de Chile cerca de 78.000 millones de pesos chilenos —alrededor de 90 millones de dólares—, principalmente en criptomonedas. El dinero habría llegado a Carlos «El Bobby» Gómez, uno de los líderes del grupo, hoy preso en Colombia.
En junio pasado, 17 integrantes de la misma red fueron formalizados. Catorce quedaron en prisión preventiva.
El Tren de Aragua nació en las cárceles de Venezuela. Opera con asesinatos, extorsiones, secuestros y tráfico de personas. Desde 2018 se expandió por la ruta migratoria venezolana. EE.UU. la clasificó el año pasado como organización terrorista, junto a carteles mexicanos y la MS-13.
El caso ilustra con precisión el costo real de fronteras porosas y Estados débiles. Noventa millones de dólares extraídos vía criptomonedas revelan una sofisticación financiera que exige cooperación judicial seria —exactamente la que ICE y la Fiscalía chilena están ejecutando. La coordinación entre Santiago y Washington demuestra que el crimen transnacional se combate con instituciones que funcionan, no con retórica.



