COLOMBIA (Pulso) — El presidente Abelardo De La Espriella ordenó el traslado de 20 personas privadas de la libertad recluidas en Barranquilla. Según el Gobierno, los internos podrían continuar dirigiendo actividades criminales desde prisión.
10 de los 20 permanecían en estaciones de Policía de Barranquilla. Los otros 10 estaban en la Cárcel Distrital de Alto Poder Criminal de la ciudad.
Entre los trasladados figuran Rodrigo Javier Pantoja Linero, alias el Gamo, señalado de pertenecer a Los Pepes; Brayan Camilo Lobo Guerrero, alias Comandante Gabino; y Erick Fabián Molina Mendoza, también señalado como integrante de Los Pepes. La lista incluye además a alias Alambrito, señalado por el alcalde Char como jefe de sicarios de alias Bendito Menor.
El Gobierno indicó que el operativo se realizaría con «rigurosas, máximas y extremas medidas de seguridad» y acompañamiento de la Fuerza Pública. El objetivo: evitar fugas, rescates o atentados durante el traslado.
Una vez en Bogotá, los 20 internos serán distribuidos en distintos establecimientos penitenciarios del país en un plazo de 15 días, según decisiones del Inpec.
El alcalde Alejandro Char respaldó la medida en su cuenta de X. «Por fin tenemos un presidente con el carácter y el compromiso para defender al país», escribió. Añadió que los trasladados serán alojados en establecimientos de máxima seguridad con restricciones de contacto exterior.
Confirmado. La decisión llega en medio de la preocupación oficial por estructuras criminales que mantienen operaciones desde las cárceles.
Lectura editorial. El traslado es exactamente lo que el Estado debe hacer: romper la cadena de mando criminal antes de que la cárcel se convierta en oficina. De La Espriella actúa donde su predecesor dejó crecer el problema. El respaldo de Char no es protocolo; es señal de que el orden público vuelve a ser política de Estado en Colombia.



