VENEZUELA (Pulso) — Rafael Ramírez, ex ministro de Petróleo con Hugo Chávez, denuncia un presunto acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos. Lo califica de «confiscación» en entrevista con La Tercera. En desarrollo.
Según Ramírez, un comunicado de la Casa Blanca menciona una concesión por 100 años. Afirma que el pacto entrega 65.000 millones de barriles, el 21% de las reservas probadas del país. Sostiene que Donald Trump lo llamó «el mayor acuerdo petrolero de la historia».
El ex funcionario asegura que en el acuerdo participan el Pentágono y fuerzas militares estadounidenses. Ninguna fuente oficial de Washington confirmó estos detalles hasta el momento.
Ramírez sostiene que el gobierno de Delcy Rodríguez dijo que haría «todo lo que Washington dijera». También afirma que el país fue bombardeado el 3 de enero y que la Fuerza Armada Venezolana no respondió. Son afirmaciones de su versión de los hechos, sin confirmación independiente.
El ex ministro cuestiona la legitimidad del gobierno interino. Dice que ni Rodríguez ni Maduro fueron elegidos por voto directo. Sobre Maduro matiza: «hubo un fraude, pero supongamos que lo eligieron». Recuerda que la Constitución exige elecciones a los seis meses de una ausencia absoluta presidencial. Eso no ocurrió, según Ramírez.
Ramírez fue ministro de Petróleo doce años bajo Chávez. Vive exiliado en Italia desde 2017. Tiene 63 años. Dice que quiere volver a Venezuela.
Si las denuncias de Ramírez resultan ciertas, exponen algo estructural. Un Estado que monopolizó el petróleo por décadas termina negociando esos recursos sin mercado ni ciudadanos que lo auditen. La falta de propiedad privada y de instituciones independientes deja al país a merced de acuerdos opacos, sea quien sea el negociador.
Es, además, un cuadro del propio chavismo quien hoy denuncia el resultado del modelo estatista que ayudó a construir.



