ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. El presidente Javier Milei encabezó una cadena nacional sobre Malvinas el jueves. La decisión se tomó en apenas 48 horas.
El origen: el lunes, Donald Trump dijo que Estados Unidos podría revisar su postura sobre la soberanía de las islas. El entorno de Santiago Caputo, el sector oficialista que más sigue la política estadounidense, lo detectó en minutos. Varios funcionarios enviaron el mismo mensaje a un grupo de WhatsApp.
Milei ya venía preparando el terreno. Una semana antes había convocado a su Gabinete. Horas previas a esa reunión, adelantó en radio: «Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos». Con Trump como disparador, aceleró decretos que ya estaban en marco normativo.
El dato de fondo: la SIDE detectó que el proyecto petrolero Sea Lion dejó de ser expectativa. Es operación en marcha. Con imágenes satelitales de INVAP, identificaron buques y puntos de extracción. También obras logísticas en Puerto Argentino. La perforación de 11 pozos está prevista para 2027.
Antes de anunciar nada, Milei mantuvo bilateral con José Antonio Kast en Chile. El discurso, estructurado por el área de Caputo —que coordina Cancillería, SIDE y Secretaría Legal y Técnica—, se demoró dos horas sobre lo previsto. El propio Presidente le hizo recortes de último momento.
El impacto, según la consultora Enter Comunicación: 124.096 menciones y 21,46 millones de personas alcanzadas, cinco veces más que la cadena previa sobre el Banco Central. Malvinas fue tendencia número uno en X durante 16 horas consecutivas.
El Gobierno logró así recuperar agenda mediática, después de semanas dominadas por morosidad y precarización del empleo. La secuencia también deja un dato político: Caputo, que había perdido terreno frente al karinismo, vuelve a mostrar peso en una decisión de Estado clave para la soberanía y los recursos nacionales.



