COLOMBIA (Pulso) — Confirmado: líderes del Pacto Histórico intensificaron críticas contra el gobierno de Abelardo De La Espriella. El reclamo llega a un mes de su mandato.
La senadora Isabel Cristina Zuleta cuestionó los operativos contra grupos armados criminales. Pidió respetar el «derecho al duelo» de familiares de abatidos.
Zuleta también rechazó el fin de los diálogos con grupos armados en Antioquia. Insistió en que «Petro sigue siendo el presidente» y no admite llamarlo expresidente.
El representante Jaime Arizabaleta, del Centro Democrático, respondió con dureza. Según Arizabaleta, quienes piden suspender operativos por presencia de menores son «cínicos» y «reclutadores». Argumentó que la responsabilidad de las bajas recae en los reclutadores, no en el Estado.
El senador Germán Rodríguez, de Salvación Nacional, defendió la estrategia oficial. Dijo que el Estado «recupera su monopolio de la fuerza con superioridad táctica, no con treguas falsas».
De La Espriella respaldó su propia gestión. «No vine a contemporizar con asesinos, extorsionistas y reclutadores de menores», afirmó.
Otro frente de choque fue la respuesta al terremoto. Gobernadores, alcaldes y varios países la calificaron positivamente. La oposición, en cambio, cuestionó la llegada de equipos de rescate israelíes.
Arizabaleta vinculó la emergencia con el escándalo de corrupción de la UNGRD. Sostuvo que esos recursos habrían servido para atender la crisis.
En Tolima, el ministro del Interior Rodrigo Lara denunció que grupos de primera línea, antes defendidos por Petro, obstaculizaron labores de bomberos durante los incendios.
La oposición también criticó la simbología religiosa del presidente en actos protocolarios. El petrismo, en su momento, usó la bandera de guerra a muerte, el sombrero de Carlos Pizarro y referencias al M-19.
Esto es lo que se sabe hasta ahora. El patrón se repite: la izquierda exige resultados que ella misma no entregó en cuatro años de gobierno. El doble rasero queda documentado en sus propias declaraciones.



