PERU (Pulso) — Gaby Pérez del Solar, medallista olímpica en Seúl 1988, habló con Quinto Set sobre el futuro deportivo de su hija mayor, Ailani León.
Confirmado: la Federación Peruana de Voleibol nunca contactó formalmente a la familia. «Yo nunca recibí una llamada o una invitación», declaró Pérez del Solar. Reconoció que las gestiones internacionales de pases complican la convocatoria de jugadoras que viven fuera del país.
Ailani, según su madre, recibe mensajes de aficionados en redes sociales, pero no ha sido contactada por canales oficiales. La joven expresó su deseo de jugar por Perú: «Me encantaría ponerme la camiseta algún día», dijo directamente en la misma entrevista.
Pérez del Solar explicó que su hija prioriza la formación académica sobre el vóley. «Estás terminando el colegio y vas a entrar a la universidad. Acá no te permiten estar fuera dos o tres meses sin estudiar», le dijo a Ailani, según relató. La joven cursa colegio y universidad simultáneamente.
La ex central contrastó esa decisión con su propia trayectoria. «Yo no estudié. Solo jugué vóley y vi mi futuro económico en ese deporte», afirmó sobre sus 16 años como profesional en Italia y Japón.
Pérez del Solar defendió la educación como respaldo ante la incertidumbre del deporte profesional. Advirtió sobre jugadoras sin formación que, ante una lesión o falta de contrato, «no tienen un futuro personal ni profesional», según sus palabras.
El caso ilustra una tensión que trasciende el vóley: el mérito individual y la responsabilidad personal frente a la dependencia de estructuras federativas. Mientras la burocracia deportiva no ofrece caminos claros para talento en el extranjero, la decisión de priorizar estudios aparece como una apuesta por el capital propio antes que por la promesa institucional.
Ailani no cerró la puerta a una futura convocatoria, pero deja claro que su prioridad actual está fuera de la cancha.



