MEXICO (Pulso) — Confirmado: Préstamo Feliz enfrenta al menos 11 denuncias en Nuevo León. El monto reclamado supera los 2 mil 500 millones de pesos. Los denunciantes son inversionistas y acreedores.
La Sofom, en la que participan Sergio Elizondo, Fernando García Sada y Eduardo García Alanís, también responde ante la justicia de Estados Unidos. El fondo CRC Liquid Strategies Fund presentó una petición el 13 de junio de 2025. La instancia: la Corte del Distrito Sur de Nueva York.
Según esa petición, CRC prestó 4 mil millones de pesos a Préstamo Feliz y a Vales de Felicidad. La operación ocurrió entre 2017 y 2019. Los recursos provenían de ahorros para el retiro de bomberos y policías de Estados Unidos.
Desde diciembre de 2024 el dinero dejó de llegar al fideicomiso. Los pagos a esos servidores públicos se interrumpieron. Los documentos judiciales acusan a Préstamo Feliz de apropiarse ilegalmente de 102 millones de dólares. La deuda total, con intereses moratorios, asciende a 282 millones de dólares.
En paralelo, los socios de Happy Inc buscan vender BanFeliz a Grupo Klu, encabezado por Alberto y Carlos Djemal. Ese grupo también arrastra cuestionamientos por uso fraudulento de recursos, según el documento. Happy Inc además mantiene un adeudo con la firma peruana Grupo APC, de quien adquirió el antiguo Banco Forjadores.
Legisladores ya advirtieron el riesgo: que la venta de BanFeliz deje sin resarcimiento a los afectados. En desarrollo.
El caso expone algo más que un fraude financiero: revela cómo la falta de estado de derecho permite que activos privados cambien de manos mientras las obligaciones con ahorradores —mexicanos y estadounidenses— quedan sin garantía. Que un fondo de pensiones de bomberos y policías termine litigando en Nueva York por dinero mexicano no debería sorprender en un sistema donde el incumplimiento contractual tarda años en resolverse. La venta de BanFeliz, tal como se plantea, corre el riesgo de blindar a los responsables antes que a los acreedores.



