UCRANIA (Pulso) — Ucrania intensificó este lunes su campaña de drones contra Ozon, gigante del comercio electrónico ruso. La compañía confirmó que cuatro de sus grandes centros logísticos fueron atacados.
Las instalaciones afectadas se ubican en Daguestán, Krasnodar, Adigueya, Stávropol, Samara y Oremburgo. En varios depósitos se produjeron incendios. Las operaciones fueron suspendidas temporalmente. Los trabajadores fueron evacuados.
El episodio más grave ocurrió en Krasnodar. Según autoridades rusas, restos de un dron causaron la muerte de tres adolescentes. También se registraron trabajadores heridos.
El impacto financiero fue inmediato. Las acciones de Ozon se desplomaron casi un 30% en la Bolsa de Moscú. Los títulos de AFK Sistema, uno de sus principales accionistas, también registraron una fuerte caída.
Kiev ya había atacado antes a Wildberries, principal competidor de Ozon. La estrategia ucraniana apunta a infraestructura económica y logística lejos del frente. Drones de largo alcance permiten golpear objetivos a más de mil kilómetros del territorio ucraniano, según la fuente.
Moscú reaccionó. El presidente Putin autorizó al Estado a asumir temporalmente el control de infraestructuras vulnerables a ataques con drones. La medida abarca sectores energéticos, industriales, logísticos y de transporte. El Gobierno también estudia medidas fiscales de apoyo para empresas afectadas.
Pulso Global observa: la campaña ucraniana convierte la economía civil rusa en frente de guerra. Cada almacén incendiado es presión directa sobre el aparato productivo del Kremlin. La respuesta de Putin —control estatal de empresas privadas— revela la fragilidad del modelo: ante la amenaza exterior, el reflejo es más Estado, no más mercado. El costo lo pagan los contribuyentes rusos y las empresas que operaban bajo reglas propias.



