VENEZUELA (Pulso) — El ministro chavista Diosdado Cabello respaldó el acuerdo energético entre Venezuela y Estados Unidos. Lo hizo en su programa «Con el Mazo Dando».
El giro es total. Meses atrás, Cabello sostenía que no saldría «ni una gota» de crudo venezolano hacia EEUU.
Ahora dice lo contrario. Aseguró que el pacto «cumple con los lineamientos del comandante Hugo Chávez».
Detalló cifras concretas. El acuerdo contempla regímenes de regalías e impuestos favorables. Proyectó ingresos superiores a los 100.000 millones de dólares para Venezuela en 25 años.
Cabello apeló al pragmatismo. «Nosotros tenemos el petróleo, pero lo tenemos enterrado, y enterrado no nos sirve», afirmó.
También invocó el marco legal. «Respetando la Constitución, las leyes, la ley de hidrocarburos... estamos haciéndolo todo dentro de la ley», dijo.
Las declaraciones se viralizaron en redes sociales. El contraste con su postura previa generó reacciones inmediatas.
Confirmado: el régimen que por años cerró la puerta a la inversión extranjera hoy la necesita para sostenerse. El petróleo «enterrado», como reconoció el propio Cabello, no genera divisas ni sostiene el aparato estatal.
El episodio expone una contradicción de fondo. La retórica antiimperialista se dobla cuando la escasez de dólares aprieta. La misma ley de hidrocarburos que ayer se usaba para bloquear a Washington hoy se invoca para abrirle la puerta, con el mercado —no la ideología— fijando el rumbo.


