VENEZUELA (Pulso) — Confirmado: Donald Trump afirmó que Estados Unidos «se tomó» Venezuela. Lo dijo el miércoles, en una cena con legisladores republicanos en el Jardín de las Rosas.
Según el mandatario, el petróleo extraído desde la operación militar ya pagó el costo de la guerra «unas 54 veces». «Estamos usando esto ahora», dijo. Añadió que ambos países generan «cantidades masivas de dinero».
Trump describió la captura de Nicolás Maduro como la de «la peor persona del mundo en ese momento». Anticipó que el exmandatario y su esposa, Cilia Flores, podrían enfrentar cargos adicionales. No precisó cuáles.
Maduro es procesado actualmente por narcotráfico y posesión de armas. Su juicio comienza el próximo año.
El mismo día, su defensa presentó una moción ante el juez federal Alvin Hellerstein. Pide desestimar los cargos por inmunidad soberana como jefe de Estado. La fiscalía tiene hasta el 2 de octubre para responder. La audiencia quedó fijada para el 17 de noviembre.
Trump vinculó la operación con la llegada del Tren de Aragua a territorio estadounidense. Según él, Venezuela «vació sus cárceles» hacia EE. UU. Las declaraciones llegaron de cara a las elecciones intermedias de noviembre.
En el plano económico, el presidente destacó la participación de ExxonMobil y Chevron en la reconstrucción petrolera venezolana. Dijo que Chevron anunció una inversión de 18.000 millones de dólares. «Estamos sacando millones de barriles de petróleo a la semana», afirmó.
La retórica confirma algo que Washington rara vez admite. EE. UU. asumió control operativo sobre el petróleo venezolano. Para el mercado, el mensaje es simple. La intervención se paga sola. Y atrae capital estadounidense a gran escala.
El resto es cálculo político. Vincular a Maduro con el Tren de Aragua refuerza la narrativa de mano dura. Lo mismo el anuncio de nuevos cargos. Todo llega a semanas de las elecciones intermedias.



