USA (Pulso) — La federación de fútbol de Estados Unidos absorbió el control de US Youth Soccer (USYS) tras una votación el sábado en Dallas, en el hotel Hilton Anatole. La decisión cambia la gobernanza del fútbol juvenil recreativo.
USYS registra casi 2,7 millones de jugadores cada año a través de 54 asociaciones estatales. Desde ahora, esas asociaciones se vincularán directamente con la federación nacional. Ninguna de las dos organizaciones informó el resultado numérico de la votación.
La enmienda convirtió a la federación en el único miembro con voto dentro de USYS. Se activó una disolución progresiva de la asociación nacional, con final previsto para 2028.
En lo inmediato, poco cambia para las familias. Inscripciones, árbitros y programas locales seguirán con los calendarios ya publicados este otoño boreal.
Quedan cuatro temas sin resolver: el torneo President's Cup, el programa Olympic Development Program, el mapa de asociaciones estatales y USD 15 millones en reservas de USYS. No hay fórmula de reparto publicada ni calendario definido. Tampoco se aclaró si las asociaciones seguirán como entidades sin fines de lucro independientes.
La federación justificó el movimiento con una revisión de 2023: según ese análisis, las asociaciones estatales gastaban tiempo y dinero defendiendo su base de inscripciones frente a rivales como US Club Soccer, en lugar de invertir en canchas y programas locales.
El argumento suena a eficiencia. Pero el patrón es conocido: una estructura nacional absorbe entidades locales sin fines de lucro, sin publicar el resultado del voto que lo autorizó, y con el destino de millones de dólares en reservas todavía sin definir.
Para las familias que pagan cada temporada las cuotas de un deporte ya caro, la pregunta de fondo no es si el sistema se centraliza, sino quién responde por esas reservas y bajo qué reglas. Por ahora, esa respuesta no llegó.



