VENEZUELA (Pulso) — Confirmado. China exigió este martes que sus intereses en Venezuela sean protegidos. El reclamo llegó tras conocerse detalles del nuevo acuerdo petrolero entre Washington y Caracas.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, afirmó que los derechos e intereses legítimos de China «deben ser salvaguardados». Pekín dijo tomar nota del pacto. No confirmó si sus empresas serán afectadas.
El acuerdo impulsado por la administración de Donald Trump contempla la participación de empresas estadounidenses en 17 grandes campos petroleros venezolanos. Varios de esos yacimientos estuvieron antes vinculados a compañías chinas y rusas.
Entre las firmas chinas con presencia en Venezuela figuran China National Petroleum Corporation (CNPC) y Sinopec. Ambas son empresas estatales. Participaron durante años en exploración y producción de crudo venezolano.
El pacto contempla concesiones de largo plazo. Busca atraer capital privado para recuperar la producción petrolera del país. Según estimaciones difundidas, las reservas involucradas superan los 65.000 millones de barriles. Las inversiones necesarias podrían alcanzar los USD 100.000 millones.
Funcionarios estadounidenses defendieron el convenio como garantía de suministro estable de petróleo. También lo presentaron como parte de una estrategia para reducir la influencia de China y Rusia en la región.
El episodio expone el costo de décadas de control estatal chino y ruso sobre el petróleo venezolano: yacimientos con producción estancada y un país empobrecido. La llegada de capital privado estadounidense, bajo reglas de largo plazo, ofrece un contraste directo con el modelo de empresas estatales que priorizaron la geopolítica sobre la eficiencia productiva.
Que un régimen autoritario exija protección de sus «derechos» en un país ajeno ilustra el tipo de dependencia que genera la inversión estatal extranjera cuando no hay mercado abierto ni competencia real. En desarrollo.



