CHILE (Pulso) — Un libro de investigación revela documentos inéditos sobre el rol de Chile en la guerra de Malvinas. Se titula «El Pacto Perfecto». Lo firman los periodistas Daniel Avendaño y Mauricio Palma. Sale esta semana en Santiago, vía Penguin Libros.
El hallazgo central: un documento del Ministerio de Defensa británico, clasificado «SECRET UK EYES A / RESTRICTED». Tiene 15 páginas. Fecha: 1° de mayo de 1982. Tres semanas antes del desembarco en San Carlos.
Cada página propone una opción militar «para la recuperación de las Islas Malvinas». Están ordenadas «en gravedad ascendente», según el documento. La opción 14 evalúa un desembarco en Tierra del Fuego con «participación activa» de Chile. La 15, la más grave, plantea «incrementar la cooperación militar con Chile, incluyendo la posibilidad de una alianza militar».
Según los autores, el almirante José Toribio Merino ordenó movilizar la escuadra chilena hacia el sur. Un documento secreto filtrado a inteligencia argentina lo cita: «Si es necesario, el 19 de abril entramos en la zona de operaciones, entramos en guerra».
Chile mantuvo neutralidad oficial. No siguió a los 17 países de la OEA que respaldaron a Argentina. Se abstuvo, junto a Estados Unidos, Colombia y Trinidad y Tobago.
El contexto: tensión limítrofe permanente con Argentina, escaramuzas en el Beagle y en Laguna del Desierto, y la Operación Soberanía de 1978, que planeaba invadir Chile. Merino, según el libro, celebró el hundimiento del ARA Belgrano con un comentario televisivo sobre «el submarino más grande del mundo».
El episodio documenta cómo la neutralidad declarada convivió con cálculos de poder concretos. Un régimen que decía no tomar partido evaluó, en los hechos, una alianza militar con una potencia extranjera contra su vecino. La transparencia de archivos históricos, cuatro décadas después, vuelve a demostrar que la política de Estado rara vez coincide con el discurso oficial.



