ESTADOS UNIDOS (Pulso) — Confirmado. La empresa Deployable Energy Limited firmó el 18 de agosto un memorando de entendimiento con la Oficina de Desarrollo Energético de Utah.
El acuerdo no autoriza construcción ni obras. Establece un marco de cooperación para despejar el camino regulatorio.
El producto central es el Unity Nuclear Battery. Entrega 1 megavatio eléctrico. Mide unos seis metros de largo. Cabe en un contenedor de transporte estándar y se mueve en camión.
Según Bobby Gallagher, cofundador y director general de la empresa, la unidad opera de forma estrictamente plug-and-play. Se transporta, se conecta y arranca.
El combustible es dióxido de uranio enriquecido a aproximadamente el 4,95 por ciento. Usa helio como refrigerante. El recambio de combustible está previsto cada cinco años.
Puede operar solo o en grupos de hasta cientos de unidades. La empresa apunta a tener las primeras unidades listas a partir de 2030.
Dos datos respaldan el avance técnico. La empresa asegura que su tecnología ya alcanzó la criticidad. Además, Lloyd's Register validó el uso del microrreactor en un sistema de propulsión híbrido nuclear-diésel en un buque anfibio como plataforma piloto.
El proyecto se suma a una carrera global. GE Vernova Hitachi avanza con el BWRX-300 en Canadá. TerraPower y Kairos empujan sus proyectos Natrium y Hermes en EE.UU. En el Reino Unido, Rolls-Royce recibió autorización para tres reactores SMR en Wylfa.
Pulso Global observa: la lógica de fábrica, contenedor y conexión rápida ataca directamente el problema histórico de la nuclear tradicional — plazos interminables y costos desbordados a cargo del contribuyente o del inversor privado. Un reactor que llega en camión y arranca como una batería industrial cambia el cálculo económico. Zonas remotas, bases militares e industrias cautivas del diésel son el mercado inmediato. Si el modelo escala, la libre empresa habrá resuelto lo que décadas de megaproyectos estatales no lograron.



