USA (Pulso) — Los Miami Dolphins entraron en modo reconstrucción plena. La franquicia firmó al quarterback Malik Willis por tres años y 67.5 millones de dólares, según fuentes oficiales citadas en el reporte.
El entrenador Jeff Hafley, ex entrenador en jefe de Boston College y coordinador defensivo de los Packers, reemplaza a Mike McDaniel.
El equipo terminó la temporada 2025 con marca de 7-10. Promedió 20.4 puntos por partido en ataque. La defensa cedió más de 24 puntos por encuentro.
La purga fue extensa. Miami liberó al quarterback Tua Tagovailoa, quien fichó por Atlanta. Cortó al receptor Tyreek Hill y al pass rusher Bradley Chubb. Canjeó al receptor Jaylen Waddle a Denver y al safety Pro Bowl Minkah Fitzpatrick.
Para llenar el plantel, el equipo incorporó a los receptores Tutu Atwell y Jalen Tolbert, los edge rushers Josh Uche y Robert Beal Jr., y los defensivos secundarios Marco Wilson y Lonnie Johnson Jr. También sumó al liniero ofensivo Jamaree Salyer.
El running back De'Von Achane es el activo central de la nueva era. Corrió 1,350 yardas en 2025 y aportó de manera significativa en el juego aéreo.
El analista Colin Cowherd calificó el movimiento de Willis como una buena decisión para Miami.
Desde Pulso Global: una franquicia que gastó en contratos de alto perfil y no llegó a playoffs enfrenta ahora la factura. La decisión de soltar activos costosos y apostar por un plantel joven es la lógica del mercado aplicada al deporte: reducir pasivos, reconstruir valor real. El éxito dependerá de si la dirección ejecuta con disciplina o repite el ciclo de gasto sin resultados.



