IRÁN (Pulso) — Confirmado. El Ministerio de Exteriores de Irán exigió este viernes que ningún país aplique las nuevas sanciones de Estados Unidos. Fue la primera respuesta oficial a la operación «Paria Económico», anunciada por Washington el lunes.
«Todos los países están obligados a abstenerse de aplicar tales sanciones», sostuvo la Cancillería iraní en un comunicado. Calificó la medida como «grave violación de la Carta de las Naciones Unidas» y acusó a Estados Unidos de «terrorismo de Estado».
Teherán fue más lejos. Según el comunicado, las sanciones deben considerarse «un crimen internacional y un crimen de lesa humanidad». El régimen sostiene que la ofensiva busca «infligir dolor y sufrimiento al pueblo iraní».
La operación «Paria Económico», impulsada por la administración de Donald Trump, apunta a cerrar las vías de financiamiento del régimen. Las medidas alcanzan sectores estratégicos y amenazan con sancionar a empresas e intermediarios extranjeros que operen con Teherán.
El cruce ocurre mientras el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán cumple seis meses. El estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo, permanece bloqueado. Antes de esta declaración, Irán ya había advertido que consideraría «enemigo» a cualquier país que colaborara con la presión económica estadounidense.
En desarrollo. Washington busca asfixiar financieramente al régimen; Teherán intenta evitar que otros gobiernos se sumen al cerco.
La reacción iraní confirma el objetivo central de la estrategia de Trump: encarecer al máximo el sostén financiero de un régimen que Washington acusa de financiar terrorismo. Que Teherán amenace a terceros países revela cuánto depende su economía de intermediarios externos para eludir el aislamiento.
El episodio también expone el contraste de fondo: mientras el régimen invoca el «Estado de derecho» internacional para blindarse, mantiene bloqueado un paso marítimo vital para el comercio global. La presión financiera, más que un capricho, funciona como palanca contra un actor que rechaza negociar bajo reglas de mercado abierto.


