ARGENTINA (Pulso) — Estados Unidos anunció un cupo extraordinario de 300.000 toneladas de carne vacuna magra sin aranceles. La medida busca aliviar la escasez de suministro que, según la Casa Blanca, dejó la gestión de Joe Biden. El stock ganadero estadounidense está en su nivel más bajo en 75 años.
La proclamación de Trump tiene vigencia de 90 días desde el 1 de septiembre de 2026. Se reparte en tres tramos mensuales de hasta 100.000 toneladas, bajo el criterio «primero llegado, primero servido». Según el Consejo de Importación de Carne de América (MICA), el beneficio corresponde solo a países sin cuotas específicas ante la OMC. El principal favorecido es Brasil, junto a Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos.
Argentina, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y el Reino Unido quedan excluidos. El propio documento aclara que la decisión no modifica acuerdos ya consolidados. Argentina cuenta con un cupo preferencial propio de 100.000 toneladas libres de arancel, pactado en febrero de 2026 bajo la presidencia de Javier Milei. Ese acuerdo quintuplicó el cupo previo de 20.000 toneladas anuales.
La Cancillería informó que Estados Unidos eliminará además aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos. En los primeros siete meses de 2026, las exportaciones de carne a EE.UU. llegaron a 67.118 toneladas, un 202,6% más que en el mismo período de 2025. Mario Ravettino, del Consorcio Exportador ABC, confirmó que la medida temporal «no aplica» a Argentina. El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, destacó la baja de carga fiscal al campo. Carlos Castagnani, de CRA, calificó la apertura comercial como «clave» para el sector.
La diferencia de fondo es de estatus, no de exclusión. Mientras Brasil y otros accedan a una ventana de 90 días sujeta a revisión, Argentina opera con una cuota consolidada y permanente ante la OMC. El resultado: menos incertidumbre para el productor y más previsibilidad para la inversión en el campo.


