COLOMBIA (Pulso) — El representante Simón Molina presentó una denuncia penal contra Germán Ávila, exministro de Hacienda de Gustavo Petro, y otros exfuncionarios. La denuncia pide investigar el Presupuesto de 2027 que dejó el gobierno anterior.
Según Molina, ese proyecto estaba calculado en $575,6 billones. De esos, $30,2 billones dependían de una ley de financiamiento que el Congreso nunca aprobó. «Un presupuesto no puede construirse con plata que no existe», dijo el congresista.
El gobierno de Abelardo de la Espriella presentó después un presupuesto de $634,9 billones. Son $59,3 billones más que la cifra de Petro. El Ejecutivo lo llamó «sincerar las cuentas».
La denuncia cita al Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf). Según ese análisis, el gasto primario superaba en $20,7 billones el límite del Marco Fiscal de Mediano Plazo. También señala una brecha de $8,3 billones entre ingresos esperados y la reforma tributaria propuesta, e inconsistencias por $12,6 billones en recursos de balance.
Molina pide además revisar si se subestimaron $9,6 billones del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles. El vicepresidente José Manuel Restrepo ya había afirmado que el presupuesto anterior era «falso, incompleto».
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, anunció un recorte de $21,9 billones en gasto público, cerca del 1,1% del PIB. Anticipó además una reforma tributaria para septiembre. El Congreso, en la Comisión Tercera, deberá estudiar ahora el nuevo presupuesto.
Si las cifras señaladas por el Carf y el vicepresidente Restrepo se confirman, el país habría operado durante meses con cuentas públicas que no reflejaban la realidad fiscal. Eso no es un tecnicismo contable: es dinero de los contribuyentes comprometido sobre supuestos que, según esta denuncia, nunca existieron. La Fiscalía tiene ahora la tarea de establecer si hubo error o algo más grave.



