CHILE (Pulso) — El Chile Day comienza en dos semanas. Madrid, el 14 de septiembre. Londres, el 16.
En la capital inglesa habrá un panel sobre integración financiera de Chile. Lo moderará el economista Pablo García, exvicepresidente del Banco Central y actual académico de la Universidad Adolfo Ibáñez.
El tema central: la internacionalización del peso chileno.
García sostiene que Chile tiene un Banco Central «más creíble que en muchos países avanzados, incluyendo el de Estados Unidos». Según él, esa credibilidad no se está aprovechando del todo en el mercado cambiario.
El economista repasa los avances recientes. En 2020, el Banco Central permitió liquidar en pesos operaciones transfronterizas. Durante 2024 y 2025 se despejaron dudas regulatorias e impositivas sobre la convertibilidad del peso.
La ley de resiliencia, agrega, clarificó el mercado de repos. Eso mejoró la liquidez del mercado de bonos soberanos para inversionistas extranjeros.
García compara a Chile con Australia, Nueva Zelanda, Canadá y Suecia, economías donde la moneda local se transa como activo de país desarrollado. Señala un obstáculo pendiente: el horario acotado del mercado cambiario chileno, frente a monedas como el peso mexicano, que opera 24 horas.
Su conclusión: un mercado cambiario y financiero más abierto a la intermediación internacional redunda en «costos de financiamiento más bajos para las personas».
El planteamiento apunta en una dirección clara: menos ripios regulatorios, más mercado. Cada obstáculo despejado —horarios, convertibilidad, liquidación transfronteriza— es una traba estatal menos entre el ahorro global y el bolsillo del ciudadano chileno.
El argumento de fondo es simple: la apertura financiera no es un capricho técnico, sino la vía más directa para que el crédito llegue más barato a las personas, sin necesidad de subsidios ni intervención estatal adicional.



