MEXICO (Pulso) — México regresó al mercado de deuda japonés. Colocó bonos samurái por 282 mil 800 millones de yenes.
La cifra equivale a mil 774 millones de dólares, según Hacienda. Con esta operación, el gobierno cerró su programa de emisiones externas para 2026.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, encabezada por Édgar Abraham Amador Zamora, difundió el dato en un comunicado. Participaron 52 inversionistas globales.
La emisión incluyó cuatro plazos: 3, 5, 10 y 20 años. Las tasas fueron 3.16%, 3.61%, 4.46% y 5.49%, respectivamente.
Hacienda destacó que 85% del portafolio mexicano en el mercado japonés está alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los recursos, dijo, se destinan a salud, educación, inclusión financiera, agricultura sostenible, agua, energías renovables y biodiversidad.
La dependencia federal aseguró que mantiene un «manejo responsable de la deuda pública», con foco en reducir riesgos de refinanciamiento.
Confirmado: se trata de nueva deuda soberana a pagar con recursos públicos en las próximas dos décadas. El plazo más largo, a 20 años, carga la tasa más alta: 5.49%.
El gobierno celebra la demanda internacional como señal de confianza. Pero cada colocación adicional en moneda extranjera compromete ingresos futuros del erario para el pago de intereses.
La etiqueta de «financiamiento sostenible» no cambia la naturaleza del instrumento: es deuda que los contribuyentes mexicanos terminarán solventando, con independencia del destino declarado de los fondos.



