ARGENTINA (Pulso) — Confirmado. El secretario de Asuntos Nucleares del Gobierno de Javier Milei, Federico Ramos Nápoli, se reunió en la Casa Blanca con Jarrod Agen, director del Consejo Nacional de Dominancia Energética de Donald Trump.
El objetivo declarado: cooperación bilateral, inversión privada y proyección internacional del sector nuclear argentino.
Ambos funcionarios repasaron las capacidades científicas, tecnológicas e industriales del país. Ramos Nápoli destacó experiencia reconocida en el ciclo del combustible nuclear, operación y construcción de reactores. También mencionó la venta de radioisótopos, la medicina nuclear y la formación de especialistas.
«Conversamos sobre la cooperación entre Argentina y Estados Unidos, la inversión privada y la proyección internacional del sector nuclear argentino», señaló el funcionario tras el encuentro.
Agen ocupa un lugar central en la estructura energética de Trump. Desde su cargo coordina la estrategia estadounidense para ampliar producción energética. Washington considera ese sector clave para su desarrollo económico y geopolítico.
La reunión llega mientras Milei impulsa una nueva agenda nuclear. Busca integrar capacidades acumuladas por décadas con mayor participación de capital privado. También apunta a nuevos proyectos y exportaciones de tecnología de alto valor.
«Trabajamos para integrar esas capacidades y transformarlas en energía confiable, salud, industria, empleo calificado y exportaciones de alto valor», sostuvo Ramos Nápoli.
En desarrollo. El encuentro confirma un giro de guion: un sector históricamente estatal busca ahora socios privados y capital extranjero. La convergencia con la administración Trump, abierta a ampliar producción energética, ofrece a Buenos Aires una ventana para monetizar know-how técnico acumulado durante décadas.
Si la promesa de inversión privada y exportaciones se concreta, el sector nuclear argentino podría convertirse en un caso de referencia sobre cómo el capital privado y la cooperación internacional destraban activos que el Estado, por sí solo, dejó estancados.



